Cocomordán: Algo imposible de lograr en las féminas de RD?
Todo dominicano no importa su estatus social ha escuchado alguna vez en su vida mencionar la palabra cocomordan. Crecimos escuchando hablar de que las haitianas tienen algo que en el coito vuelven locos a los hombres, una fuerza especial, caliente y maravillosa que atrapa el pene y hace vibrar a cualquier hombre por exigente que sea en el sexo.
Las haitianas son mundialmente famosas por ser las “maestras” en este delirante arte de contraer la vagina, pero eso no quiere decir que sean las únicas que lo puedan hacer, es una práctica que puede aprender cualquier mujer y amarrar a su tiguere sin necesidad de “guanguas”, “agua de luna”, y todo tipo de brujerías y oraciones comúnmente arraigadas en el pueblo.
Etimología
“Cocomordan” llaman a la capacidad de ejercer una considerable presión voluntaria sobre el miembro masculino durante el coito, a través del músculo puboccocígeo o el constrictor de la vagina y de otros ubicados a su alrededor. El origen de la palabra es del dialecto patois o creóle, cocomordam que significa “vagina que muerde”. El término cocomordan es utilizado fundamentalmente en las naciones del área del Caribe, mientras que en otros países, como Venezuela, se le conoce como “cangrejera”.
En el año 2003 la Gobernadora de Elías Piña denuncio que más de la mitad de la población masculina con relaciones de pareja habían abandonado sus esposas y sus concubinas para mudar mujeres haitianas. Carmen Imbert Brugal en “El Matutino Alternativo” establece que eso se debe a que hay un prejuicio o se ha mercadeado la idea de que sólo las negras tienen el cocomordan, que son unos movimientos edistálticos del conducto vaginal que general un gran placer en los individuos durante el acto sexual.
